ANGELES CAIDOS

Es materia de fe que al  principio Dios creó esencias espirituales (los ángeles) de la nada. Los  Ángeles son inmortales por  su propia naturaleza.
La inmortalidad esta basada en el hecho  de que los ángeles- así como el alma humana- son  simples, esto es,  no  hechos de partes.
Solo puede morir el que esta hecho de partes, ya que la muerte es la separación de las partes de un organismo.
Todos los ángeles fueron buenos al principio. Aún antes de la creación de Adán y Eva, los ángeles existían y fueron puestos a prueba.
Es doctrina de la Iglesia católica que los ángeles fueron destinados a un fin sobrenatural después de su prueba.
Estamos familiarizados con los ángeles buenos así como con los ángeles malos. Para el objetivo de esta presentación, consideraremos a los ángeles malos y las consecuencias de su pecado.Los malos espíritus (demonios) fueron creados buenos por Dios, pero se convirtieron en malos por medio de su propia falta. El IV Concilio Lateranense (1215) declara en contra de los Gnósticos Maniqueos  dualistas: “El  Diablo  y los  demás demonios fueron creados por Dios buenos en su naturaleza pero por ellos mismos se han convertido en malos”.
Sabemos que parte de los ángeles no pasaron la  prueba, sino que cayeron en  un grave pecado y como castigo fueron arrojados al  infierno.
A pesar de que muchos ven esta materia a través de los ojos del hombre, que es considerando cuerpo y alma, la verdad del asunto es que el pecado de los ángeles fue un pecado espiritual, este mismo lo lleva el hombre y lo llamamos: Orgullo.
Antes que cualquier pecado sea cometido, existe siempre el pecado espiritual del orgullo. Es el eterno lamento de las almas perdidas que han pecado por medio del orgullo y que gritan profiriendo la misma blasfemia: Non  serviam- no serviré.
Esta es la causa porque Lucifer, el más alto de todas las esencias espirituales se convirtió en Satanás- el Adversario.  Él es el falso profeta que, de acuerdo con el Apocalipsis: será atormentado día y noche por siempre jamás.Estamos llegando al punto principal de esta introducción preparatoria: El exorcismo.
Es materia de fe, de nuevo, que el Demonio tiene cierto dominio sobre la humanidad por la razón del pecado de Adan.
El Concilio de Trento nos da una consecuencia del pecado de Adán: La sujeción del hombre al poder del demonio.
Cristo llama al demonio “el príncipe de este mundo”. S. Pablo  se refiere a él como “el dios de este mundo”.  Y en  nuestros días podemos ver cuan verdadero es con la abierta proliferación del satanismo.Debemos tener bien claro, sin embargo, que por el hecho de la Redención Cristo ha vencido al demonio. Aunque en principio este dominio sobre el demonio ha sido conquistado vemos con hechos que todavía mantiene influencia sobre el mundo. Es solo en el juicio general que el poder de Satanás sobre el mundo será completa y finalmente roto.Naturalmente nace una pregunta: ¿Como se expresa el dominio del demonio?
Los espíritus malignos trabajan para hacer injurias morales a la humanidad a través de las tentaciones del pecado. “Sed sobrio y vigilad porque vuestro adversario el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar” ( I de S. Pedro V,8).
Considera a Judas, quien entregó a Jesús: “Cuando los discípulos preguntaban quien era el que lo  habría de traicionar Jesús dijo: “Es aquel a quien yo ahora daré pan mojado, y habiendo mojado un pedazo de pan se lo dio a Judas hijo de Simon Iscariote. Y después que tomó éste el bocado Satanás se apoderó plenamente de él”. ( S. Juan XIII, 26-27).  
Permítasenos parar aquí y estar contentos con esta mayor referencia de S. Juan: “Satanás entró plenamente en el” Aquí tenemos evidencia de una esencia espiritual que está siendo introducida en un cuerpo de la creación que no es el de ella misma. Ésto es exactamente lo que toma lugar cuando Satanás entra en un cuerpo humano o en el cuerpo de un animal.
Antes de ir más lejos en los detalles, consideremos como opera el espíritu maligno. Generalmente la posesión satánica no es hecha por un solo espíritu. De ésto se rinde uno cuenta con la experiencia práctica de los genuinos exorcismos.Es importante notar que el Demonio puede tentar a una persona sólo si Dios lo permite. San Pablo escribe que Dios no permitirá ser tentados más allá de nuestras propias  fuerzas.
El espíritu malo busca ofender a la humanidad físicamente a través de algún daño. A esto se le llama “Infestación”, los huracanes y las inundaciones no son calamidades “naturales” que suceden fuera de la manipulación de la inteligencia.
La posesión y la obsesión son formas particulares de la infestación las cuales conciernen aquí.
La posesión es la toma física actual sobre el cuerpo de otro y obseción es algo como la preparación a la posesión.
Los varios movimientos en las escuelas  tales como los cursos etiquetados de “Literatura de lo Sobrenatural” y la “Educación sexual” tienen como objetivo introducir la curiosidad y el interés en la Brujería,  Satanismo, ouija etc..
Este interes es obsesivo. La gente joven fácilmente queda obsesionada por estas cosas y antes que estén concientes de ello, están sirviendo al programa del Satanismo. Los jóvenes en particular se fascinan por estas cosas justo como con el sexo y las drogas. Parece que estas cosas van juntas.El sexo fuera de su real significado se convierte en una obsesión. Escribe el Padre John W Mole OMI, fundador del Instituto de Comunicación Social. “El Sexo visto desde su propio contexto es hermoso, el  rol que desempeña en la creación es la procreación. Pero aislado de su contexto es la pornografía la promiscuidad y se convierte en un objeto de obsesión con el sexo lo mismo que sucede con lo oculto, que se convierte en obsesivo. El contexto propio para tratar del demonio, de las brujas y de lo sobrenatural debe ser puesto en un  curso teológico”.El hecho de que Satanás y los espíritus malos existen desde un punto de vista histórico: En cada sociedad se encuentra una prevalencia de malos espíritus. ¿Acaso creemos que el pueblo de la antigüedad era tan ignorante del mundo en el cual vivían que lo único que sabían hacer era golpear a la mujer en la cabeza y arrastrarla hasta un cueva?La existencia de los espíritus no solamente es un asunto de experiencia, sino que la Iglesia infaliblemente enseña que Dios creó el mundo visible  y el invisible.
No hay nada sobrenatural con respecto a la posesión diabólica. Esto es que el ángel caído (el demonio)  entra en un cuerpo humano (y aun también en el de los animales) y actúa a través de éste.La práctica de la Iglesia testifica el hecho de las posesiones diabólicas. Tiene oraciones especiales, de uso público o privado, para arrojar estos malos espíritus.
Este asunto es algo que concierne a los católicos, especialmente a aquellos que están concientes de ésta realidad llamada “Satanás”.Estos espíritus malos no fueron creados por Dios como tal; todos en un tiempo fueron “buenos espíritus” o buenos ángeles. Debido al acto de desobediencia a Dios, perdieron la gracia y fueron arrojados a la Tierra, como lo dice la Escritura.
Su propósito es el de hacer burla de la creación de Dios, por una parte; y alejar a las almas del camino de Dios. Hacen esto utilizando el engaño y proponiendo a la naturaleza debilitada la gratificación de las tras fuerzas que se convierten en plagas: el Mundo, el Demonio y la Carne.Estas tres fuentes de tentación están ejemplificadas en las tentaciones a nuestro Señor en el desierto.
La primera tentación simbolizada en el pan significa todo lo que el mundo material nos puede ofrecer. Retó a nuestro Señor por medio del milagro de convertir las piedras en pan. Nuestro Señor respondió: No es por medio de las cosas materiales que el hombre vive, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios. ¡LA PALABRA DE DIOS! No la palabra de algún humano o algún espíritu fuera de Dios o alguno instruido por Dios.
El demonio también tentó a nuestro Señor en la presunción, una falta muy común en aquellos que piensan que por ellos mismos, sin la gracia de Dios, son suficientemente fuertes para resistir los ataques del demonio. “Si tu eres el Hijo de Dios lánzate de aquí porque escrito está que enviará a sus ángeles y ellos te llevarán en sus brazos para que no tropieza tu pie con ninguna piedra” (San Lucas)¿Qué respondió nuestro Señor? Lo mismo que debería responder todo aquel que es tentado de presunción: No tentarás al Señor tu Dios.El culto a Satanás es la tercera tentación, que incluso prevalece hoy en día: “Todas estas cosas te daré si postrándote me adorares”.
¿Qué son “estas cosas” que el demonio promete para aquellos que le adoren? Promete la “gloria” de todos los reinos del mundo.  
Satanás es un mentiroso. ÉL NO TIENE NADA. Qué es lo que puede dar sino la ilusión de la “gloria” que se desvanece.
Una palabra para los políticos de este mundo y para los jefes de menor rango: NO eres Dios. Y, es sólo al Señor Dios al que debemos adorar. Éstas, entonces, son las tentaciones que cada uno de nosotros hemos experimentado en algún grado.
Y como el hedonismo es el más común, es el que invade nuestros hogares a través de la exagerada promoción de aquello que agrada a los sentidos.
Y más fuertemente aquellas cosas placenteras a los sentidos como el gozo que acompaña a la procreación.
Es aquí donde el demonio encuentra a la mayoría de sus víctimas. Estaríamos maravillados en saber el modo en que Satanás está dispuesto a entrar en el cuerpo humano y la forma en que toma las actividades de éste cuerpo.
Una cosa es cierta: EL DEMONIO NO PUEDE MOLESTAR un cuerpo sin (obsesión), ni tampoco puede actuar en el sin (posesión), a no ser que esto sea permitido por Dios.Esto es algo muy importante para recordar. Entonces, debemos preguntarnos, ¿Porqué Dios permite esto?En ocasiones Dios lo permite como castigo para aquellos que tratan dañosamente de adherirse al espíritu del mundo por los adivinos y espiritistas.Algunas de las causas conocidas de la posesión son las siguientes:Los adivinos y similares: Aquellos que buscan información con los adivinos, la Ouija o que procuran a los espiritistas a menudo vienen a ser poseídos. Intentan obtener información no de Dios, sino de las fuentes prohibidas. Algunos espiritistas “curan” por medio de las oraciones, pero siempre les sigue doliendo algo a las personas curadas. Estos remedios son solo aparentes, no reales. El demonio los hace pagar caro por estos servicios.Una frecuente y en ocasiones hasta ridícula causa de posesión es el maleficium. El maleficium (bebidas mágicas, polvos y otras sustancias) colocados en la comida o la bebida que causa la posesión.
Satanás tiene sus agentes (usualmente brujos o brujas) que preparan estas diabólicas sustancias las cuales predisponen para que el demonio entre en un cuerpo humano o animal.
Es por medio de este camino que víctimas inocentes llegan a ser poseídos.
El bendecir la comida o la bebida rompe el maleficio y lo rinde inofensivo.
Esta es la razón por la cual la Iglesia bendice todas las cosas, para rechazar el mal y poder dedicar las cosas para el objetivo para el cual fueron creados.
Los beneficios que no se ven ahora de cada bendición solamente podrán ser vistos en la eternidad.La más certera causa de posesión es cuando una persona directa y voluntariamente se entrega a sí misma al demonio. Dios reconoce la libre elección de la criatura que escoge a Satanás como su maestro. Él permite que el espíritu malo tome posesión y se entrega a sí mismo a su enemigo.
Finalmente, existe el permiso de Dios, algunas veces por su gloria y para el triunfo sobre sus enemigos,  Dios permite que el enemigo tome posesión de gente perfectamente inocente…