Ad Fideles

 

Zapopan, Jalisco, a 13 de enero de 2008

Carta No. 2

 

 

Amados hijos en Nuestro Señor Jesucristo

 

Esta es la segunda vez que me dirijo a ustedes por este medio, el cual estaremos utilizando al menos una vez al mes pues así está estipulado en el derecho canónico.

A propósito de nuestras obligaciones, durante la ceremonia de la consagración (hace justo un mes) fueron éstas claramente marcadas cuando el señor Obispo dijo:”Episcopum opórtet judicáre, interpretári, consecrári, ordináre, offérre, baptizáre, et confirmáre”. Es obligación del Obispo juzgar, interpretar, consagrar, ordenar, ofrecer (El santo sacrificio), bautizar y confirmar.

Con el intento de ir dando cumplimiento a nuestra misión divina con la gracia de Dios, el domingo de quincuagésima, del presente año litúrgico, es decir el día 3 de febrero de este 2008, tendremos confirmaciones a las 12:30 hrs. en la Capilla de Cristo Rey.

A todos nuestros fieles que les haga falta éste sacramento, ya sea a sí o a sus hijos, por favor deberán anotarse de manera inmediata y a la vez recibirán todas las indicaciones necesarias para que puedan recibir dicho sacramento. Les recuerdo que en México, al igual que en España es costumbre confirmar a nuestros niños a tierna edad. Los que ya tienen uso de razón deberán recibir un curso que se impartirá para dicho efecto aquí mismo en nuestra Capilla.

De la misma manera aprovecho la ocasión para informarles de los aparentes “cambios” en la liturgia, por favor no se inquieten, todo lo que estamos realizando es tal como está estipulado en el Ceremoniale Episcoporun (Ceremonial de los Obispos), siguiendo en esto a dos grandes liturgistas como son el Pbro. D. Joaquín Solans y el P. Gregorio Martínez de Antoñiana. Además les adelanto que a parir del Miércoles de Ceniza habrá algunas ceremonias no vistas pero que se estipulan en el Pontificale Romanun (Pontifical Romano), tales como la imposición de la ceniza, o los ritos litúrgicos del Triduo sacro así como la Misa Crismal, por citar algo. Mas no se inquieten, por favor, todo está prescrito. Todas las ceremonias las estamos estudiando escrupulosamente e iremos procediendo de manera gradual hasta tener dominio de todas ellas.

Así mismo, les comunico que desde hace algún tiempo estamos trabajando para instituir la orden terciaria franciscana, y con el favor divino, en un tiempo no lejano, los que se han estado preparando recibirán sus hábitos.

También les informamos que ya hemos abierto una humilde página de Internet, donde estarán apareciendo todas nuestras actividades apostólicas. La dirección es: “www.rexsumego.org.mx”.

Por último se les pide fidelidad a la causa de nuestro Señor Jesucristo, es decir su Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Mientras que por nuestra parte nos esforzamos, día a día en cumplir con nuestro oficio encomendado por Dios a nuestras pobres fuerzas. Y con respecto a esto transcribimos textualmente la Editorial aparecida en la Revista mensual de Monseñor Vezelis The Seraph en su más reciente edición:

Tu es sacerdos magnus secundum Ordinem Melchisedech!


 

Thou are a High Priest according to the Order of Melchisedech… so it was on the Feast of Our Lady of Guadalupe (December 12,2007) that Rev. Luis Alberto Madrigal y Madrigal was elevated to the fullness of the priesthood.

 

The importance of this consecration can be seen from the wrath of those who seek only to use the Catholic Church for self aggrandizement and political power.

 

In the city of Guadalajara, there are thirty separate groups claiming to be Roman Catholics following the “traditions” of the Church. Among them can be found the insensate followers of the Francis Schuckardt sect now led by the ambitiously Calvanistic leader of the bogus “Congregation of Mary Queen of the Universe.”

 

Then, there are the usurpers created by the former Dominican, Fidelis McKenna, also a he-retical schismatic who himself stole consecra-tion after so many attempts to be consecrated. This one, like all the others, was never called to the office of bishop. Yet, they ran wherever they could get themselves consecrated. This is the tragic situation undermining the true authority in the Church and thus creating chaos and a spirit of abject rebellion against all authority.

 

These make the absurd claim that there is no authority left in the Church – except, of course, their own; and they somehow convince themselves that all their orders and actions requiring Episcopal approbation are convenient-ly covered by an appeal to a vague canon in the Church Law. For this reason, all those who style themselves “Traditionalist” Catholics are no-thing more than thinly-disguised neo-Protestants hiding behind the Latin Tridentine Mass.

His Excellency, Bishop Luis A. Madrigal was called to take over the duties of His Excellency, Roberto Martinez, whose age and illness make it impossible to continue functioning as the only true Bishop of all Mexico.

 

Bishop Luis A. Madrigal stood by his Bishop, faithful to his promise to do so at the time of his ordination. Few there are who have done so. For the most part, ambitious individuals threw caution and decency to the winds and grasped at the thought of being “priests” no matter what the cost. Consequently, there are great numbers of roaming and wandering priests who have no valid and legitimate Bishop, but who merely cling to whomever has some fictitious claim to be a bishop.

Abject pride rules the motley mob of traditionalist clergymen and their pitiful followers. They may succeed in deceiving themselves and those who follow them to perdition, but the true elect will hear the voice of their true shepherd.

 

On this historical occasion, the invitation is sent out to all those who have strayed from the true faith and the right order in the Mystical Body of Jesus Christ, to shed their errors and embrace those shepherds created by the Holy Ghost.

 

Tú eres un gran sacerdote según el orden de Melquisedec... sucedió en la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe (12 de Diciembre de 2007) en la que el Padre Luís Alberto Madrigal Madrigal fue elevado a la plenitud del sacerdocio.

 

La importancia de esta consagración puede ser vista con furia por aquellos que la buscan únicamente para usar a la Iglesia Católica para engrandecimiento personal y poder político.

En la Ciudad de Guadalajara, hay treinta grupos[1] separados que dicen ser los Católicos Romanos siguiendo las "tradiciones" de la Iglesia. Entre ellos se pueden encontrar a los insen-satos seguidores de Francis Shuckardt, secta ahora dirigida por el líder ambiciosamente calvinista de la fraudulenta "Congregación de María Reina del Universo".

 

Ahí mismo están los usurpadores creados por el Dominicano Fidelis McKenna, también cismático herético quien se robó la consagración después de muchos intentos de ser consagrado. Este, como todos los demás, nunca fue llamado al oficio de Obispo. Ellos corrieron a todas partes a donde podían lograr ser consagrados. Esta es la trágica situación que está minando la verdadera autoridad en la Iglesia y de esta manera creando un caos y un espíritu de abyecta rebelión contra toda autoridad.

 

Ellos claman absurdamente que no ha queda-do autoridad alguna en la Iglesia -excepto, claro, la suya- y ellos por alguna razón se convencen de que todas sus órdenes y acciones que requieren aprobación episcopal están encubriéndose convenientemente con un canon ambiguo en la Ley de la Iglesia. Por esta razón todos aquéllos que se hacen llamar católicos "tradicionalistas" no son más que neo protestantes débilmente disfrazados, ocultos detrás de la Misa Tridentina en Latín.

Su excelencia, el Obispo Luís A. Madrigal fue llamado a cargar con las obligaciones de su excelencia, Mons. Roberto Martínez, a quien la edad y la enfermedad lo imposibilitan para continuar funcionando como el único Obispo verdadero de todo México.

 

Monseñor Luís A. Madrigal permaneció fiel a su Obispo, fiel a la promesa que hizo al tiempo de su ordenación. Hay pocos que lo han hecho así, pues la mayoría, individuos ambiciosos arrojan la precaución y la decencia por los aires y se aferran a la idea de ser sacerdotes sin im-portar el costo. A consecuencia de esto, hay un gran número de sacerdotes vagando y desvián-dose, que no tienen un Obispo válido y legítimo, pero que meramente se adhieren a cualquiera que tiene algún título ficticio de obispo.

 

Un orgullo vil domina la turba abigarrada de clérigos tradicionalistas y sus piadosos seguido-res. Ellos podrían tener éxito al engañarse ellos mismos y a aquéllos que los siguen a la perdi-ción, pero los verdaderos elegidos escucharán la voz de su verdadero pastor.

En esta ocasión histórica, la invitación se manda a todos aquéllos que se han descarriado de la verdadera fe y del orden recto en el Cuerpo Místico de Jesucristo, a despojarse de sus errores y abrazar a sus pastores creados por el Espíritu Santo

 


 

Es verdad que son cosas muy duras, mas recuerden lo que dijo el célebre Obispo de Hipona, San Agustín: de ningún modo mata la verdad.

A las almas a mí encomendadas mi bendición.


 
 

+ Luís Alberto Madrigal M.

Episcopus

 

                       

 

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[1] Este número parecerá exagerado, pero si se examina con detenimiento, se verá que es muy exacto.